Dos PDF de veinte páginas pueden pesar 200 KB y 40 MB. La diferencia nunca está en el número de páginas, sino en qué llevan dentro. Y saber cuál es tu caso decide si comprimir va a funcionar o va a estropear el documento.
Cómo saber en treinta segundos cuál es tu caso
Abre el PDF y prueba a seleccionar un párrafo con el ratón.
- Si puedes seleccionar el texto, es un PDF nativo, creado desde un programa. El peso viene de imágenes incrustadas o de fuentes.
- Si no puedes, y al intentarlo se selecciona la página entera como un bloque, es un escaneo: cada página es una fotografía. Ahí está tu peso.
Con eso ya sabes casi todo. Vamos causa por causa.
Causa 1: es un escaneo (lo más frecuente)
Cada página es una imagen, y muchos escáneres guardan a 300 o 600 puntos por pulgada en color, aunque el documento sea texto negro sobre blanco. Una sola hoja así puede ocupar 2 o 3 MB.
Qué hacer: comprimir, y funciona espectacularmente. Es normal bajar del 60 % al 90 % sin que se note al leer en pantalla. Es el caso donde comprimir PDF rinde de verdad. Como ya era una imagen, no pierdes nada que tuvieras.
Causa 2: fotos a resolución de cámara
Un informe con diez fotos hechas con el móvil arrastra diez imágenes de 4.000 píxeles de ancho, cuando en una página A4 no se aprovechan ni 2.500. Estás cargando con cuatro veces más información de la que se ve.
Qué hacer: comprimir también funciona bien. Y si el PDF lo estás creando tú a partir de fotos, reduce las imágenes antes: sale mejor que comprimir después.
Causa 3: fuentes incrustadas
Un PDF puede llevar dentro las tipografías completas para verse igual en cualquier ordenador. Con varias familias y sus variantes, eso son fácilmente 2 o 3 MB solo en letras, aunque el documento sean cuatro folios de texto.
Qué hacer: aquí comprimir no ayuda y suele empeorar: convertir texto en imágenes hace el archivo más grande y encima pierdes el texto seleccionable. Si el documento lo generas tú, la solución está en el programa de origen, incrustando solo los caracteres usados. Si te lo mandaron ya hecho, asúmelo o manda solo las páginas necesarias.
Causa 4: cosas que ni sabías que estaban ahí
Los PDF acumulan equipaje invisible: versiones anteriores del documento si se ha guardado muchas veces, imágenes recortadas que siguen enteras por dentro, capas ocultas, miniaturas incrustadas, metadatos de programas de diseño. Es la causa típica del PDF de tres páginas que pesa 15 MB sin motivo aparente.
Qué hacer: si el documento es tuyo, «guardar como» en el programa original suele limpiar mucho. Si no, comprimir lo resuelve por la vía bruta: al rehacer las páginas, todo lo invisible desaparece.
Y la solución que casi nadie prueba
Antes de tocar la calidad, pregúntate si hace falta mandar el documento entero. Cuarenta páginas de anexos que nadie va a leer pesan lo mismo se comprima o no. Quitar las páginas que sobran reduce el archivo sin degradar absolutamente nada, y muchas veces es suficiente.
Resumen para decidir rápido
- ¿No puedes seleccionar el texto? Escaneo. Comprime sin miedo.
- ¿Puedes, y tiene fotos? Comprime; se irá casi todo el peso.
- ¿Puedes, y es solo texto? No comprimas. Quita páginas o manda enlace.
- ¿Tienes un límite exacto que cumplir? Comprimir a un tamaño concreto busca sola la mejor calidad que quepa.